Tifus de Murine

El tifus de Murine (también llamó el tifus endémico) es una forma de tifus transmitido por pulgas (Xenopsylla cheopis), por lo general en ratas. (Esto es en contraste con el tifus epidémico, que es por lo general transmitido por piojos.) el tifus de Murine es un bajo reconocido entidad, ya que a menudo se confunde con enfermedades virales. La mayor parte de personas que se infectan no realizan que han sido mordidos por pulgas.

Causas

Es causado por las bacterias Rickettsia typhi y es transmitido por las pulgas que infestan ratas. Mientras las pulgas de la rata son los vectores más comunes, las pulgas del gato y las pulgas del ratón son modos menos comunes de la transmisión. Estas pulgas no son afectadas por la infección. La infección humana ocurre debido a la contaminación fecal por la pulga de las mordeduras en la piel humana. Ratas, gatos, las zarigüeyas mantienen la colonización rickettsia proveyéndolo de un anfitrión de su ciclo vital entero. Las ratas pueden desarrollar la infección y ayudar a extender la infección a otras pulgas que los infectan, y la ayuda multiplica el número de pulgas infectadas que pueden infectar entonces a la gente.

Menos a menudo, el tifus endémico es causado por Rickettsia felis y transmitido por pulgas llevadas por gatos u oposums.

El tifus de Murine se encuentra el más comúnmente en sur de California, Texas y Hawai. En algunos estudios, se encontró que hasta el 13% de niños tenía pruebas serological de la infección.

Síntomas

Los síntomas del tifus endémico incluyen dolor de cabeza, fiebre, frialdad, mialgia, náusea, vómitos y tos. La mayor parte de pacientes desarrollarán una erupción sobre el curso de su enfermedad. Hasta el 45% desarrollará signos neurológicos como confusión, estupor, asimientos o desequilibrio.

Los síntomas se pueden parecer a aquellos de sarampión, sarampión, o posiblemente Rocky Mountain manchó la fiebre. Estos síntomas son probablemente causados por un vasculitis causado por el rickettsia.

Tratamiento y pronóstico

El tifus endémico es muy treatable con antibióticos. La mayor parte de personas se recuperan totalmente, pero la muerte puede ocurrir en los ancianos, con severidad minusválido o pacientes con un sistema inmunológico reducido. Los antibióticos más eficaces incluyen tetracycline y chloramphenicol.



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